Información sin formación no sirve

Las reflexiones en la vida vienen en el momento en que menos te las esperas. El domingo pasado, escuchando la homilía de mi buen amigo Fernando, dijo una frase que me impactó y me hizo reflexionar mucho:

“Estamos muy informados, pero poco formados”

La información es poder sólo cuando se entiende

La información es poderLo que a simple vista parece una antítesis, después de mucho reflexionar, es de lo más común en muchos ámbitos. Independientemente del contexto en el que dijera la frase, la realidad de este concepto supera cualquier ámbito. Para prueba un botón del ámbito de la sanidad, donde esta “infoxificación”, sobrecarga informativa, está generando problemas en los pacientes, que fácilmente se alarman ante hechos no contrastados y poco veraces.

El exceso de información no es directamente proporcional en ningún caso a la formación. Es más, normalmente las personas que creen poseer mucha información, no suelen ser capaces de profundizar en trabajos complejos y que requieren de metodologías concretas y estructuradas. Una persona puede leer y recibir mucha información, pero tan sólo cuando es capaz de profundizar en ella, cuando se pregunta el por qué de la misma, es cuando comienza a entender el verdadero significado de la misma.

Para informar hay que formar

Es necesario que las personas lleguen a profundizar en el significado del contexto de la información que reciben para poder entenderla. Si aplicamos esta hipótesis a la seguridad de la información, quizás deberíamos replantearnos que, antes de informar de un determinado tema, deberíamos formar en el contexto del mismo. De esta forma lograríamos que la información tuvieran un ratio de eficiencia (persona que recibe la información y la interioriza) mayor. Este hecho evitaría tener que generar  tanto “spam” informativo como estamos teniendo en las organizaciones.

Al igual que acostumbra a decir Pepa Fernández, en Radio Nacional de España, no es lo mismo un “escuchante” que un “oyente”. Si bien es cierto que “oír” es una facultad física, escuchar es una actitud psíquica, que por supuesto lleva pareja la facultad física. En este caso no es lo mismo “dar información”, donde un sujeto radia cualquier contenido, que “informar” sobre un tema, donde es necesario tener la capacidad previa de entender de qué te van a hablar.

Quizás sea necesario empezar a trabajar más los conceptos en los que debemos formar, para capacitar a los escuchantes a que reciban adecuadamente la información que les vamos a enviar.

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